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POT, oportunidad de inversión en municipios cercanos a Bogotá

Bogotá requiere un nuevo POT (Plan de Ordenamiento Territorial) y dentro de este, habría un campo muy importante para la inversión en vivienda dentro de la ciudad y en los municipios aledaños.

En Bogotá el POT actual tiene cerca de 15 años y nunca midió el crecimiento de la capital hacia su periferia y tampoco evaluó que esta última fuera a ser “mano de obra” local. Esto generó uno de los problemas que tiene la ciudad: la movilidad y lo que esta representa, ya que se agudiza por las personas que provienen de la periferia y trabajan en la capital o viceversa. Esta expansión laboral debe generar soluciones prontas que obliguen a la creación de vías que comuniquen a Bogotá con municipios aledaños y donde también vincula la creación de viviendas en estas nuevas conexiones.

Bogotá necesita un modelo de desarrollo y crecimiento a largo plazo, por lo que el nuevo POT debe tener una vigencia superior a los 12 años y, gracias a su implementación, pueda transformar a la capital en una ciudad más competitiva, sostenible y, ante todo, amable.

Otro de los cambios con el que no contó el POT actual fue la expansión y crecimiento de las universidades, las cuales vieron oportunidad en grandes lotes afuera de la ciudad, por lo cual debe existir mayor planeación frente a este tema. Es allí donde complejos universitarios serán una gran apuesta en la inversión de finca raíz y promoverán el crecimiento de bienes inmuebles en la periferia de Bogotá.

Para la planeación de este nuevo POT la Administración Distrital debe pensar, estudiar y actuar como región, articulándose con los demás municipios, con el fin de realizar una adecuada distribución del territorio y sus funciones.

Por otra parte, hay quienes hablan que el POT en Bogotá debe pensarse desde el urbanismo hacia lo rural, dando paso a viviendas y urbanizaciones campestres, cerrando la brecha de precios que existe en la vivienda de campo a los alrededores de la capital. 

En definitiva, el Plan de Ordenamiento Territorial debe estar abierto a la ciudadanía, donde cada uno esté en capacidad de entender y hacer seguimiento a cualquier acción o construcción en el casco urbano. Asimismo, este documento debe ser claro frente a la reglamentación, con el fin que nadie, entidades públicas o privadas, pasen por encima de él.

Fuente

ProBogotá